La pizarra

Una buena prueba Sin que esa fuera la finalidad, los trabajos de renovación del sistema de alcantarillado en un tramo de la calle...

Una buena prueba

Sin que esa fuera la finalidad, los trabajos de renovación del sistema de alcantarillado en un tramo de la calle Sarmiento por parte de Centroaguas, se convirtió en una prueba piloto para mirar la vieja propuesta de peatonalizar nuestra arteria comercial por excelencia.

El no tránsito de vehículos por la citada vía evidencia que le vendría bien a este sector volverla peatonal, eso sí descargando sobre las carreras para evitar trancones y hacer que haya movilidad.

Ese es un tema que se podría poner a consideración de los ocho candidatos a la alcaldía de Tuluá y saber qué acciones van a emprender para recuperar esta zona, sin duda la mas importante de la Villa de Céspedes.

Hace falta acompañamiento

Muy buena la intención del semáforo inteligente en la carrera 20 con calle 26, pero dicho por los propios conductores si no existe acompañamiento de los Agentes de Tránsito o la policía, no pasará nada.

De acuerdo con lo relatado por los usuarios de la vía, el sábado pasado se presentaron trancones monumentales pues los conductores invaden la zona demarcada a lo que se suma el parqueo indiscriminado en el sector.

De no darse un control por parte de los funcionarios competentes la medida estará condenada al fracaso como ya pasó con el cambio de sentido vial. El llamado es para el Secretario de Movilidad y Seguridad Vial de esta municipalidad para que tome las acciones correctivas.

Persiste el problema

Se ha vuelto común ver a los jóvenes menores de edad y hasta personas adultas descender a gran velocidad por la rampa que da acceso al túnel de la Terminal de Transportes que desemboca a la carrera 20.

La práctica que se está volviendo cotidiana pone en peligro la vida de los transeúntes que se ven sorprendidos por los irresponsables conductores.

Ojalá la seguridad encargada de este establecimiento controle a los que asumen esta conducta de abreviar camino cruzándose por el túnel.

Aunque las directivas de la Terminal pusieron un filtro en una de las salidas del túnel, la medida no ha resultado tan efectiva como se esperaba.

En este caso cabe destacar que el tema pasa por la falta de cultura de los ciudadanos.

Mas autoridad

La calle 28, desde la Terminal hasta la carrera 27, maneja siempre un alto flujo vehicular y paradójicamente es de las mas congestionadas debido a que en toda su extensión casi nunca se hace control de movilidad por parte de los agentes de tránsito asignados al SITT, pero que se pagan con recursos del erario municipal.

Sobre la mencionada vía es normal ver vehículos parqueados, camiones, motocarros y carretillas haciendo descargue y cargue de materiales que generan monumentales trancones durante varias horas de día.

Es urgente que la Administración Municipal, a través de la Secretaría de Movilidad, designe un uniformado para regular la movilidad por el sector que por momentos se vuelve todo un nudo ciego.

Nada ha cambiado

Desde el Gobierno Nacional se anuncian cambios profundos en el sistema de salud, pero parece que esas transformaciones van a paso lento y mientras eso sucede, los usuarios siguen pagando los platos rotos y tienen que acudir a las vías de hecho o las acciones de tutela para obtener los beneficios a los que tiene derecho.

Ese panorama se empeora cada vez mas ante la creciente demanda de servicios por parte de los usuarios que se sienten abandonados por el Estado.

En el caso del Valle del Cauca, la situación se agrava por las crisis profundas de los hospitales como el San Rafael de Zarzal, Sagrado Corazón de Cartago y Tomás Uribe Uribe de Tuluá por citar solo tres casas de salud donde la crisis se agudiza cada vez mas.

Queja reiterada

Una vez mas los habitantes de los barrios La Quinta y Rojas le reiteran el llamado la parroquia de San Bartolomé, para que asuma alguna actitud con los osarios que están en uno de los extremos del Cementerio Central o Santa Luciana y que dan un feo aspecto al sector.

Para los quejosos, el abandono es evidente y deben los responsables definir si los van a seguir usando o de lo contrario ordenar su demolición, pues ante todo prima la imagen de una zona que es paso obligado para muchos tulueños que se dirigen hacia el centro de la ciudad y que usan la carrera 22 diariamente.

No hay cultura

Se ha vuelto una odisea para los tulueños que usan el sendero peatonal de la transversal 12, pues los propietarios de las mascotas son felices sacándolas a pasear y no les importa que estas hagan sus necesidades fisiológicas en el lugar.

La verdad es que las personas que salen a caminar, trotar, montar en patines o en bicicleta deben sortear este obstáculo o soportar los fuertes olores, especialmente cuando arrecian las altas temperaturas.

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