Tuluá. El pasado fin de semana en la Unidad de Quemados del Hospital Universitario del Valle, tras sufrir lesiones en el 55% de su cuerpo, falleció una joven tulueña.
La víctima fue identificada como Ana María Ramírez Robayo, de 23 años, que según los reportes, sufrió el percance luego de aplicarse un tinte en su cabello y una crema para el cuerpo a base de alcohol.
Lo que se pudo establecer, es que la mujer se acercó a una estufa sin percatarse de que los elementos que había utilizado eran inflamables, lo que le causó quemaduras de segundo y tercer grado en diferentes partes del cuerpo.
La joven permaneció 10 días en el Hospital Departamental Evaristo García, pero debido a las quemaduras que sufrió en la cara, en el cuello, en el tórax, en el abdomen y en los miembros superiores se causó una gran infección que le provocó la muerte.
Ana María Ramírez fue sepultada el pasado domingo en el cementerio Campo de Paz Los Olivos y la fiscalía quedó a cargo de la investigación de este extraño suceso.