Según la publicación, ciudadanos colombianos que participan en el conflicto europeo, entre ellos exmilitares, exguerrilleros y exparamilitares, estarían adquiriendo conocimientos sobre tácticas modernas de guerra y manejo de drones, capacidades que podrían trasladarse posteriormente al conflicto colombiano.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, reconoció al medio que el uso de drones por parte de grupos criminales ha aumentado de forma acelerada y que estas organizaciones se adaptan cada vez más rápido a las nuevas tecnologías.
Aunque Colombia ha implementado restricciones para la importación de drones y sistemas para bloquear sus señales, el informe señala que una de las mayores preocupaciones es el eventual regreso al país de personas con entrenamiento especializado adquirido en Ucrania.
El reportaje también advierte sobre el riesgo de que los grupos ilegales incorporen drones con comunicaciones cifradas, lo que dificultaría su detección e interferencia por parte de la Fuerza Pública y reduciría la ventaja tecnológica del Estado.



