Una nueva modalidad de extorsión se ha venido presentando en varias ciudades del país. Hombres y mujeres solos que asisten a las discotecas se han visto involucrados sentimentalmente con alguien que las lleva a su apartamento, sostienen relaciones sexuales, son grabadas sin su consentimiento y posteriormente son amenazados con publicarlas en las redes sociales o mostrárselas a sus familiares si no pagan determinada suma de dinero… ¡Están advertidos y advertidas!
Muy alarmadas están las comunidades de los barrios La Villa, El Lago y el Príncipe principalmente, por el desmonte de las cámaras de seguridad que tienen instaladas sobre los postes de energía de propiedad de la Compañía de Electricidad de Tuluá. Los habitantes que residen en estos lugares han puesto estos aparatos para colaborar con la policía en la seguridad propia y del sector, que ha servido para ahuyentar a los bandidos. Y la solución está fácil deben ir a inscribirse al distrito de policía para normalizarla ¡Póngase pilas!
Si bien es cierto los postes son de la Cetsa, la seguridad ciudadana es bien importante y la policía local tiene un apoyo valiosísimo de la comunidad para evitar robos, atracos y vandalismos… ¿Cuál sería la solución?
Muy contentos están en las comunidades indígenas por el nombramiento por primera vez de Carlos Quinto como subsecretario de Asuntos Étnicos del departamento por parte de la gobernadora Dilian Francisca, porque siempre este cargo recaía en un afrodescendiente… ¡Ya era hora!
Muy aburridos quedaron los periodistas tulueños que acudieron a la invitación a la Rueda de Prensa por parte de la Tercera Brigada el pasado lunes en la hacienda Campoalegre. Los comunicadores sin mayores datos del lugar, llegaron a la una de la tarde inicialmente al poblado de Campoalegre y allí no era, fueron enrutados a la hacienda en mención, a donde arribaron llenos de polvo, acalorados, con hambre y para rabia de todos, los atendieron en la portada del predio y nos les dieron ni agua…¡A mí no me vuelvan a invitar!
Luego se supo que la reunión principal era privada con los ganaderos de la región y la información para los periodistas era que el Batallón de Alta Montaña continuaría en la región… ¡Plof!











