Entre las facultades que solicitaba el Alcalde estaban las de enajenar muebles e inmuebles productivos y no productivos.
En el Concejo Municipal de Tuluá se estaba estudiando el presupuesto de la vigencia del 2017 donde en varios de sus artículos se hablaba de otorgarle a Vélez, el alcalde, una serie de facultades que dejarían a dicho ente administrativo con las “manos cruzadas”… ¡Apague y cerremos el chuzo”
Entre las facultades que solicitaba el Alcalde estaban las de enajenar muebles e inmuebles productivos y no productivos, contratar empréstitos, contratos que comprometan vigencias futuras, enajenar activos, acciones y cuotas partes… ¡Plof!
Mejor dicho, para que hiciera con los bienes de todos los tulueños lo que le diera la gana con el cuento que era para el progreso de esta Villa de Céspedes… ¡Tan reforzado!
En los corrillos políticos se hablaba que los predios que podrían pasar a otras manos serían el aeropuerto Farfán, el Parque Carlos Sarmiento Lora, el Parque de la Guadua, la galería central, las acciones de la terminal de transportes de Popayán… ¡Añañaiii!
El Concejo Municipal ya había aprobado en primer debate todo lo solicitado por Vélez, el alcalde, y solo dos concejales, Luis Fernando Ocampo “Chirigüiri” y Alexánder Agudelo Colorado, se habían opuesto a otorgarle tantos poderes a Vélez, el alcalde. Los otros 15 ediles se estaban haciendo los de la “oreja mocha”… ¡Pero al final les salió el tiro por la culata!
El pasado viernes cuando todo estaba dispuesto para darle el último debate a las peticiones del Alcalde, un gran número de inquilinos de la galería central se hizo presente en el recinto del Concejo y todos los que habían dicho que sí, recularon y le negaron a Vélez, el alcalde, su petición en forma unánime… ¡No hay que ensillar la mula antes de comprarla!
Si por Tuluá llueve por San Pedro no escampa. Los concejales de ese municipio están citando a sus sesiones a los secretarios de despacho del gobierno de Célimo Bedoya para que expliquen los alcances del presupuesto presentado para la vigencia del 2017 y se han llevado la sorpresa de que la mayoría no sabe nada del mismo… ¡Increíble pero cierto!
Parece que dicho presupuesto no fue socializado con los secretarios y por lo tanto desconocen todos los detalles… ¿Qué pasaría en este caso?










