por: El Tabloide · 13 febrero, 2017
Los andaluces están en la encrucijada de trabajar o quedarse en casa para cuidarla debido a la gran cantidad de robos a las residencias que se han venido presentando en las últimas semanas. Es muy triste llegar a casa después de una larga jornada de trabajo y encontrar que sus pertenencias conseguidas a través del tiempo ya no están porque los “amigos de lo ajeno” se las llevaron… ¡Qué rabia!
Corre el rumor que en Andalucía se ha conformado una banda de antisociales especializados en el robo de residencias y parece que los únicos que no saben son las autoridades encargadas de velar por la ciudadanía… ¡Así no se puede, carajo!
Preguntas pendejas. ¿Dónde estarán vendiendo las pólizas para los perros potencialmente peligrosos que ordena el Nuevo Código de la Policía y Convivencia?
¿Será verdad que en varias ciudades del departamento hay relacionistas públicos que se hacen llamar periodistas?
¿Cuántos policías más se necesitarían en Tuluá para hacer cumplir todas las normas del Nuevo Código de Policía y Convivencia?
¿Qué autoridad controla o regula que los mototaxistas no exageren en el cobro de la tarifa por el servicio prestado?
¿Cuál sería la razón para que de los vehículos y motos que entregó en días pasados la Gobernación del Valle a Tuluá no le haya llegado ni uno?
¿Cuántos comparendos educativos se habrán impuesto con la aplicación del Nuevo Código de la Policía y Convivencia a las personas que acostumbran a sacar las basuras a horas no programadas?
Más peligroso que guarda de tránsito con grúa. Dicho popular.





