por: El Tabloide · 7 abril, 2017
Estados Unidos lanzó este jueves un ataque de al menos 50 misiles Tomahawk contra la base aérea Shayra en Siria, los ataques no forman parte de la campaña contra ISIS.
El ataque fue en retaliación por el ataque con armas químicas contra civiles del martes, del que Estados Unidos culpó a las fuerzas del presidente Bashar Al Asad.
La base aérea atacada es la misma de donde Estados Unidos cree que se despegaron los aviones que bombardearon con armas químicas a la población civil.
Estados Unidos advirtió a Rusia sobre el ataque a la base aérea de Siria, informó el Pentágono la noche del jueves.
“Las fuerzas rusas fueron alertadas antes del ataque a través de la línea establecida”, dijo el capitán Jeff Davis, portavoz del Pentágono, al referirse a la comunicación militar prevista especialmente para estos casos.
“Los estrategas militares estadounidenses tomaron las precauciones necesarias para minimizar los riesgos del personal ruso o sirio ubicado en la base aérea”, añadió.
También, uno de los enterados del ataque habría sido el presidente Chino, Xi Jinping, a quien Donald Trump le informó personalmente.
Además, una fuente militar siria informó que el bombardeo provocó “perdidas”, sin precisar si se trataba de pérdidas humanas o materiales.
“Una de nuestras bases aéreas en el centro del país fue atacada al alba por un misil disparado por Estados Unidos, provocando pérdidas”, señaló esta fuente citada por la televisión estatal, que poco antes calificó el ataque como una “agresión”.
Este mismo jueves, en la sede de las Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad no logró alcanzar un acuerdo sobre una declaración sobre el ataque con arma química en Siria, cuando ya se había divulgado la información de que la Casa Blanca tenía listo un plan de ataque.
Al fin de esa reunión, el embajador de Rusia, Vladimir Safronkov, había advertido sobre los riesgos de un ataque estadounidense contra objetivos en Siria.
“Si hay una acción militar, toda la responsabilidad recaerá sobre los que hayan iniciado una empresa tan trágica y dudosa”, expresó el diplomático ruso a la salida de la reunión.
El ataque de este jueves representa un claro giro en la política estadounidense hacia Siria. Hace apenas una semana, altos funcionarios estadounidenses, incluyendo la embajadora ante la ONU, habían declarado que la salida de al Asad del poder no estaba entre las “prioridades” de Washington.


