El derrumbe se registró durante las primeras horas del lunes, cuando varias personas realizaban labores de minería. En los reportes iniciales, las autoridades habían informado de nueve fallecidos, pero la cifra aumentó conforme avanzaron las labores de atención de la emergencia.
Bomberos y unidades de la Defensa Civil se desplazaron hasta la zona rural para apoyar las tareas de búsqueda y rescate, en un sector de difícil acceso.
La Defensoría del Pueblo expresó su preocupación por la magnitud de la tragedia y pidió disponer de los recursos humanos, técnicos y logísticos necesarios para atender la emergencia. También solicitó garantizar el acceso seguro de los equipos de rescate, ante la presencia de grupos armados ilegales en el área.
La tragedia vuelve a poner en evidencia los riesgos de la minería artesanal en el departamento. Hace aproximadamente dos meses, otro accidente en una mina de oro de Nariño dejó 13 personas muertas y varios heridos.



