El momento se produjo al finalizar la ceremonia religiosa realizada en memoria de las víctimas mortales del terremoto del pasado 10 de agosto, una emergencia que golpeó duramente a Cali y otras poblaciones del Valle del Cauca.
La reacción de los asistentes cobra especial significado en medio del escenario político que venía enfrentando el mandatario caleño. Eder había registrado bajos niveles de favorabilidad en diferentes mediciones de percepción ciudadana y su administración había sido objeto de críticas en distintos frentes.
Sin embargo, el terremoto puso a prueba la capacidad de respuesta de la Alcaldía en uno de los momentos más difíciles que ha vivido recientemente la ciudad. Desde las primeras horas de la emergencia, Eder asumió públicamente el manejo de la crisis y mantuvo presencia en los sectores afectados, mientras avanzaban las labores de atención, evaluación de daños y acompañamiento a las familias damnificadas.
Anoche, parte de ese reconocimiento ciudadano quedó reflejado espontáneamente a la salida de la misa. Mientras el alcalde abandonaba el templo junto a la gestora social Taliana Vargas y otros asistentes, varias personas comenzaron a aplaudirlo y a expresarle palabras de agradecimiento.
Eder, visiblemente conmovido, respondió a las muestras de afecto de quienes se acercaron a saludarlo.



