No hay derecho que imágenes como estas se repitan en Tuluá y mucho más en un sector como el de la calle 25 que por su vocación comercial tiene una frecuencia de recolección de basuras y barrido de calles diaria por parte de la empresa de aseo. Esta actitud va en detrimento de la municipalidad y pone una vez más de manifiesto que es la incultura uno de los males más graves que padece la Villa de Céspedes. Recuerde que una ciudad limpia no es la que más se barre sino la que menos se ensucia.









