En hechos que son materia de investigación por las autoridades sujetos motorizados acabaron con la vida de un adolescente en la noche del lunes, según el reporte de las autoridades de Policía de la ciudad.
La acción sicarial que alteró la tranquilidad de los habitantes del barrio Pueblo Nuevo, se escenificó hacia las 8 y 40 de la noche del lunes dos de enero.
La víctima de los sicarios fue identificada en las diligencias de ley como Jorge Andrés Estrada Solís.
Este joven de 16 años de edad había salido por un momento de su vivienda y se encontraba con varios amigos en el parque ubicado en la carrera 18 con calle 30 del populoso sector del barrio Pueblo Nuevo, cuando fueron sorprendidos por sujetos que sin mediar palabra alguna llegaron abordo de una motocicleta disparando contra el grupo de personas que allí se encontraban, dejando como resultado el ya conocido.
Luego de la acción sicarial vecinos y familiares de la víctima lo trasladaron hasta la clínica San Francisco donde minutos después falleció como consecuencia de la gravedad de las heridas sufridas por los proyectiles que le afectaron órganos vitales originando su deceso.
El caso se registró cuando muchos de los habitantes del barrio Pueblo Nuevo se disponían a descansar en sus viviendas, de las largas celebraciones de fin de año, siendo sorprendidos por las fuertes detonaciones que se escucharon en el parque.
Allegados a Estrada Solís y a su familia manifestaron que la situación los tomó por sorpresa pues siempre conocieron al joven como una persona tranquila y nunca tuvieron que decir nada de él.
Al dolor de esta familia por la pérdida del joven se suma el fallecimiento en este hecho, de su fiel compañero “Mateo”, el perro que siempre lo acompañaba día y noche.
El can que siempre estaba pendiente de su amo y que incluso no comía hasta que no llegara a casa Jorge Andrés, murió junto a él al intentar huir del atacante, quien le propinó un disparo.
Las autoridades analizan las informaciones recolectadas en el lugar de los hechos y versiones entregadas por testigos ocasionales del mismo, las cuales podrían permitir identificar a los responsables del el primer hecho violento que se presentó en la Villa de Céspedes en el 2017.












