por: El Tabloide · 6 febrero, 2017
El ataque sicarial ocurrió a la una de la madrugada del 29 de enero al interior del bar del río, donde había varias personas.
La relativa calma que se vivía en esta población del centro del Valle se vio interrumpida en la madrugada del domingo, luego de que sujetos encapuchados atacaran a bala a varias personas que se encontraban en el interior de un bar.
La incursión sicarial dejó como resultado tres personas muertas y otra más herida.
De acuerdo con las informaciones de las autoridades el reloj marcaba la una de la madrugada del domingo y todo al interior del Bar del Río era alegría, pues eran varias las personas que allí se encontraban departiendo.
En ese momento arribaron varias personas en motocicletas y con pasamontañas ocultando sus rostros hasta la entrada del establecimiento y empezaron a disparar indiscriminadamente dejando el resultado ya indicado.
Este establecimiento que se encuentra ubicado en la esquina de la Calle 20 con Carrera 22, a pocas cuadras de la estación de Policía, se convirtió en un escenario de dolor y tristeza para varias familias de este municipio en el epílogo del primer mes del año.
Las víctimas
En la incursión sicarial las víctimas mortales fueron identificadas como Víctor Alfonso Jaramillo Marín de 31 años, natural de Tuluá y de quien se dijo era mototaxista.
Jhon Édinson Ramírez Laverde de 25 años de edad, según los familiares este hombre se dedicaba a la mecánica de motocicletas en el sur del país.
La tercera víctima respondía al nombre de Luis Fernando Álvarez Muñoz de 24 años, quien se dedicaba a la venta de dulces y rifas en el municipio, señalaron sus allegados.
En este mismo hecho resultó herido un agricultor de 25 años, quien reside en la zona rural de este municipio debiendo ser recluido en un centro asistencial de la región donde se recupera de las lesiones sufridas.
Indica el reporte que los antisociales utilizaron armas automáticas y de diferentes calibres, de acuerdo con las más de 20 vainillas halladas en el lugar de los hechos por las unidades del CTI de la Fiscalía que practicaron las diligencias. Por las ojivas encontradas también pudieron concluir que fueron varios hombres los que dispararon.
El Hecho
Las informaciones señalan que Jaramillo Marín transportó desde Tuluá hasta Trujillo a Ramírez Laverde, quien había llegado procedente de Pasto donde laboraba en su taller de mecánica y decidieron ingresar al establecimiento a departir. Rato después llegó al lugar Álvarez Muñoz para cambiar unas monedas, producto de la venta de las boletas y dulces. Justo en ese momento los mensajeros de la muerte hicieron su arribo dejando una estela de sangre y dolor en este municipio marcado por la violencia.
Las autoridades que asumieron el caso tratan de establecer cuáles fueron los móviles reales que motivaron este triple homicidio y si el atentado iba dirigido a las víctimas o para otras personas que se encontraban en el lugar y que al parecer respondieron al ataque.




