por: El Tabloide · 18 mayo, 2015
El último de los grandes dirigentes liberales sobrevivientes de la época de la violencia en Tuluá, Ignacio Cruz Roldán, dejó de existir el sábado anterior a la edad de 83 años, víctima de un infarto cardiaco.
Concejal del municipio, diputado, congresista y diplomático, Cruz Roldán lideró por muchos años la política local y regional y se codeó con los mas altos dirigentes liberales del país durante las décadas 60, 70 y 80 cuando se retiró de la política activa para dedicarse a su familia.
Fue promotor de candentes debates en el concejo municipal en la época en que emergían dirigentes como Gustavo Álvarez Gardeazábal, Jaime Caicedo Gómez, Olegario Gómez, Rafael Emilio Palau y Julio Cruz Bueno entre otros.
Algunos jefes políticos que aún sobreviven a la violencia partidista de los años 50 recuerdan a “Nacho” Cruz como uno de los firmantes de la denominada “Carta Suicida” en la que varios líderes locales denunciaban a León María Lozano como el causante de los crímenes que a mediados de esa década azotaban especialmente el campo tulueño.
La carta fue publicada por el diario El Tiempo el 9 de julio de 1955 y firmada por Diego Cruz Roldán, Arístides Arrieta Gómez, Andrés Santacoloma Sanabria, Jaime Valencia Aristizábal, Alfonso Santacoloma Román, Daniel Sarmiento Lora, Alvaro Cruz Lozada, Fabriciano Pulgarín y “Nacho” Cruz Roldán quien se había constituido en el último sobreviviente de la misiva.
De su descendencia le siguieron los pasos políticos su hijo Ignacio Cruz Ortiz, quien se desempeña como Notario en Facatativá, y su nieto Juan David Cruz Zuluaga, actual concejal del municipio.
Los despojos mortales de Ignacio Cruz Roldán fueron cremados en la tarde del lunes, acompañado por familiares, amigos y un número importante de dirigentes políticos de la región que le rindieron un cálido homenaje con su presencia.




