Las víctimas fueron identificadas preliminarmente como Keila Fernández Ortiz y su hija Luciana Fernández, oriundas del corregimiento de Conejo, en jurisdicción de Fonseca.
El hallazgo ocurrió durante un retén instalado en el kilómetro 17+400, en jurisdicción de Chipaque, Cundinamarca. Al inspeccionar el automóvil, los uniformados encontraron los cuerpos en el interior.
El conductor fue detenido y, según la información preliminar, sería la pareja sentimental de Keila y tendría un vínculo familiar con la menor. El hombre quedó bajo custodia mientras se esclarecen las circunstancias del caso.
La investigación está en manos de unidades judiciales de Cundinamarca y la Fiscalía General de la Nación, que buscan establecer cómo y cuándo ocurrieron las muertes.
Entre las hipótesis que se analizan está la posibilidad de que se trate de un feminicidio y un infanticidio, aunque las autoridades aún no han establecido oficialmente las causas de los fallecimientos.
Mientras avanza la investigación, el caso genera consternación entre los habitantes de Conejo y Fonseca, quienes esperan conocer mayores detalles sobre lo ocurrido.



