Una de sus primeras decisiones será expedir un decreto con el listado de organizaciones consideradas terroristas, con el propósito de entregar nuevas herramientas a la Fuerza Pública para combatir a los grupos armados ilegales.
El mandatario también anunció el cierre definitivo de las mesas de diálogo con organizaciones armadas y confirmó su intención de impulsar la construcción de megacárceles de máxima seguridad.
En materia judicial, el Gobierno presentará un proyecto de ley para establecer cadena perpetua para delitos cometidos contra mujeres y niños.
En el frente económico, De La Espriella anunció la eliminación del impuesto al patrimonio, como parte de su apuesta por incentivar la inversión y el crecimiento del sector privado.
También confirmó que su Gobierno permitirá el desarrollo del fracking bajo criterios de sostenibilidad, con el objetivo de fortalecer la seguridad energética del país.
Finalmente, el nuevo presidente aseguró que no promoverá una Asamblea Nacional Constituyente ni buscará modificar las reglas para extender su permanencia en el poder. También planteó una revisión de la justicia transicional para evitar, según dijo, la impunidad frente a crímenes atroces.
Estas medidas hacen parte de la hoja de ruta presentada por De La Espriella durante su primer discurso como jefe de Estado para el periodo 2026-2030.



