La investigación, denominada LatAm-Fingers, es el primer ensayo clínico multicéntrico desarrollado en la región para evaluar estrategias de prevención de la demencia. Sus resultados serán publicados en la revista científica The Lancet y presentados durante la Alzheimer’s Association International Conference 2026 (AAIC 2026).
Durante dos años, los investigadores hicieron seguimiento a 1.065 personas entre los 60 y 77 años de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Perú, República Dominicana y Uruguay. Los participantes siguieron un programa basado en cinco pilares: actividad física, alimentación saludable, control de los factores de riesgo cardiovascular, entrenamiento cognitivo y socialización.
Los resultados mostraron que quienes participaron en este plan obtuvieron mejoras cognitivas 55 % superiores a las registradas por quienes únicamente recibieron recomendaciones generales sobre hábitos saludables. Además de fortalecer la cognición global, la intervención también mejoró la memoria, la atención y las funciones ejecutivas.
Los investigadores destacaron que el éxito del programa radicó en ofrecer una estrategia integral y adaptada a las condiciones sociales y culturales de América Latina, en lugar de limitarse a recomendaciones aisladas sobre bienestar.
En Colombia, el estudio cobra especial importancia debido a que la encuesta SABE 2015 estimó que cerca del 19 % de los adultos mayores de 60 años presenta algún grado de deterioro cognitivo, una situación que se agrava por factores como la hipertensión, la diabetes, el colesterol elevado, el aislamiento social y las dificultades para acceder a atención especializada.
Los autores aclararon que estos resultados no significan que la demencia pueda prevenirse por completo, pero sí fortalecen la evidencia científica de que mantener un estilo de vida saludable y actuar sobre varios factores de riesgo al mismo tiempo puede ayudar a proteger la salud del cerebro y retrasar el deterioro cognitivo.
El proyecto continuará con una nueva fase de seguimiento durante los próximos cuatro años para evaluar si los beneficios obtenidos logran mantenerse a largo plazo y aportar nuevas herramientas para la prevención de la demencia en América Latina.



