Según expertos citados por Women’s Health y la Clínica Mayo, es recomendable aumentar el consumo de frutas, verduras, legumbres, granos enteros, pescado y frutos secos, mientras se limita la ingesta de alimentos ultraprocesados, embutidos, frituras, bebidas azucaradas y carnes con alto contenido de grasa.
Entre los alimentos más beneficiosos para el corazón se destacan la avena, por su alto contenido de fibra soluble que ayuda a disminuir el colesterol; el arroz integral, que aporta fibra y reduce la inflamación; el aguacate, rico en grasas saludables; las almendras, fuente de antioxidantes y grasas insaturadas; el salmón, gracias a su contenido de omega-3; y las lentejas, que ofrecen proteína vegetal, fibra y vitaminas esenciales.
Además, un estudio publicado en The American Journal of Clinical Nutrition encontró que aumentar el consumo de proteínas de origen vegetal frente a las animales puede disminuir significativamente el riesgo de enfermedad coronaria.
Los especialistas también advierten sobre la importancia de reducir el consumo de sodio, azúcares añadidos y grasas saturadas, ya que favorecen la inflamación y elevan el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Finalmente, recuerdan que proteger el corazón no depende únicamente de la alimentación. Mantener actividad física regular, dormir lo suficiente, controlar el estrés y evitar el tabaquismo son hábitos que, junto con una dieta equilibrada, contribuyen a una mejor calidad de vida y a reducir el riesgo de enfermedades del sistema cardiovascular.



