De acuerdo con el especialista, el matcha se diferencia de otros tés porque no solo se consume la infusión, sino también la hoja pulverizada, lo que permite aprovechar una mayor concentración de compuestos beneficiosos como catequinas, clorofila, cafeína y L-teanina.
Arias explicó que estos componentes ayudan a estimular el metabolismo y favorecen la oxidación de grasas, especialmente cuando la bebida se consume entre 30 y 90 minutos antes de realizar actividad física. Según indicó, algunos estudios han mostrado un aumento en la quema de grasa durante el ejercicio tras el consumo de matcha.
El médico también destacó los posibles beneficios para la salud del hígado. Señaló que las catequinas y la clorofila presentes en esta bebida actúan como antioxidantes, ayudando a combatir el daño celular provocado por los radicales libres y favoreciendo el funcionamiento de este órgano encargado de procesar toxinas y regular múltiples funciones metabólicas.
Además de sus efectos sobre el metabolismo, el té matcha aporta vitaminas, minerales y fibra dietética que pueden contribuir al bienestar general, mejorar la concentración y apoyar la regulación de los niveles de azúcar en sangre.
Sin embargo, los especialistas recuerdan que, aunque se trata de una bebida con múltiples propiedades, su consumo debe ser moderado. Debido a su contenido de cafeína y otros compuestos activos, una ingesta excesiva podría generar efectos no deseados en algunas personas.
Por esta razón, recomiendan incluirlo dentro de una alimentación equilibrada y acompañarlo de hábitos saludables como la actividad física regular y una adecuada hidratación.