“Es hora de ajustar las velas y enrumbarse hacia el futuro “.
En mi vida ciudadana y especialmente desde que asumí conciencia de tulueño, he escuchado cada cuatro años, en medio de cada campaña a la alcaldía la promesa: “trabajaré por la consolidación de la ciudad región”. Y no es gratis que sea esta una propuesta de campaña cuando se analiza la situación geográfica y las condiciones socio-económicas que presenta nuestra ciudad, somos como ciudad el proveedor comercial y de servicios del centro y parte del norte del Valle por naturaleza, eso no es un secreto, y tampoco he descubierto nada que el ciudadano de a pie no sepa. ¿Pero cuándo arranca esa regionalización, ese desarrollo y esas actividades para consolidarnos como ciudad región? Y lo más importante que nos debemos preguntar es: ¿Quién es el responsable de ese liderazgo?
Si Tuluá es el corazón de esa asociación regional que se plantea, entonces es lógico exigirle al gobernante de turno que lidere ya la tan cacareada “Ciudad Región”. Necesitamos que el burgomaestre local se ponga la camiseta y deje de pensar en cuál de sus hijos o familiar administrará tal o cual secretaría; es urgente que se ponga la camiseta de “la Tuluá que enamora” y deje de pensar en la nueva camioneta que deberá comprar para su comodidad; es hora de ajustar las velas y enrumbarse hacia el futuro regional, hacia esa ruta que atiende a más de 700.000 centrovallecaucanos; es hora de recuperar la seguridad de la ciudad tomada por las bandas criminales y del microtráfico; es hora de recuperar la infraestructura vial destruida por las empresas prestadoras de servicios públicos y la mala calidad de sus remiendos; es hora de recuperar la calidad de la educación pública y ayudar a fortalecer la calidad académica de la universidad local; es hora de recuperar la confianza perdida en los líderes regionales y dejar de pensar egoístamente en solamente como repartir el botín contractual de la ciudad, tal vez esa si sea la Tuluá que enamore y la que al fin conozca la cuidad región.




