Los compromisos, que deberán cumplirse a más tardar el 1 de diciembre de 2026, incluyen el regreso a labores de la totalidad de los empleados suspendidos por fuerza mayor y de otros nueve trabajadores en situación del artículo 140 del Código Sustantivo del Trabajo. El proceso se realizará mediante un plan de reactivación y reubicación, según las condiciones de cada empleado.
Por su parte, el sindicato se comprometió a levantar la huelga de hambre y retirar las carpas, pancartas y demás elementos de protesta instalados en el exterior de la fábrica.
Empresa y sindicato también acordaron mantener espacios de diálogo mediante comités bipartitos para trabajar en la recuperación de la operación tras el sismo del 10 de agosto.
Los detalles del acuerdo fueron dados a conocer por Nestlé en un comunicado fechado el 6 de noviembre. En el documento, la compañía sostiene que persisten las condiciones de fuerza mayor y las dificultades financieras derivadas del terremoto.



