La disposición quedó consignada en la Circular Externa 10 de 2026, firmada por el director del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre), Carlos Ríos. El documento pide restringir el gasto en celebraciones navideñas, agasajos, recepciones y banquetes, con el propósito de priorizar los recursos para el cumplimiento de las funciones institucionales.
La medida también contempla abstenerse de contratar servicios de alimentación, bebidas, decoración, espectáculos, alquiler de espacios y logística para fiestas de cierre de año, cuando no exista una necesidad institucional debidamente justificada ni fundamento jurídico suficiente.
Otro de los lineamientos establece que las actividades de integración deberán ser voluntarias. Por tanto, no se podrá imponer la asistencia de servidores públicos y contratistas ni exigirles contribuciones económicas para financiarlas.
Asimismo, el Gobierno ordenó fortalecer los controles presupuestales, contractuales y administrativos para evitar que los recursos destinados a celebraciones se oculten bajo conceptos como bienestar, comunicaciones o eventos institucionales.
Con estas disposiciones, el Gobierno de Abelardo De La Espriella busca reducir gastos considerados innecesarios y promover un uso más eficiente del presupuesto público.



