Padre: Aunque no estás físicamente a mi lado, sólo basta cerrar mis ojos para sentirte en mi corazón, allí donde guardo los mejores momentos que pasé contigo, donde permanece lo realmente esencial e importante; hoy en tu cuarto aniversario te recuerdo con profundo dolor por tu partida, pero me consuela saber que estás descansando en paz, sólo esa paz que el Señor nos da.
Aunque la luz de tus ojos se ha apagado tengo la certeza de que algún día volveremos a estar juntos.
Te amo y te extraño papá.
Tu hijo Johnny Bedoya y nietos.



