Nosotros tenemos un sistemas democrático que nos rige desde los tiempos de la república al cual hemos llegado paso a paso, construyendo un país entre incertidumbres, sinsabores y dificultades mil, pero siempre aspirando al respeto del hombre y de la mujer colombianos, a luchar por una vida mejor en sociedad, a crecer juntos como hijos de una misma patria.
Ahora bien, no se puede negar que la clase política está en decadencia desde hace varios años y el pueblo aburrido de tanto promeserismo incumplido, se ha abstenido con el paso de los años de elegir a quienes rigen los destinos en los órganos del poder ejecutivo y legislativo y se llegó a una cifra bastante preocupante en el año 2011 cuando hubo una abstención del 58%, lo cual es claro indicio de que la mayoría de los colombianos se cansaron de la politiquería que arrasó con las formas dignas de adelantar una campaña y la corrupción que carcome los órganos del poder.
Por estas razones y otras más, es muy loable y bienvenida la campaña “Tu voto tiene poder” que inician hoy cerca de 120 organizaciones del Valle del Cauca, con el fin de que la gente tome conciencia de la importancia de su voto personal y único, libre e independiente, para que participe en las próximas elecciones del 25 de octubre invitando al elector a votar con responsabilidad para que quienes nos gobiernen en las próximos cuatro años sean dirigentes honestos e idóneos.
Es de especial interés el énfasis que se pone en la no venta del voto, el cambio por un plato de lentejas, en otros términos, por teja, cemento y lechona. Es repugnante el descaro de los alfiles y peones de una campaña electoral cualquiera, que desafían en el máximo grado de la desfachatez, a los mismos órganos de control y vigilancia auspiciados por el Estado.
Nos unimos con toda la entereza e independencia que nos caracterizan a esta magnífica y multitudinaria campaña, ya que no pretende apoyar a ningún partido ni aspirante a los cargos públicos, sino a luchar por la transparencia, la urgencia de la recuperar la honestidad, por tener total claridad en la escogencia de los candidatos sin presiones de ninguna clase, la importancia del voto, porque está en juego nuestra democracia y no quisiéramos caer en los vanos intentos de nuevos esquemas de varios países vecinos que lentamente van hacia el abismo mientras que el pueblo atónito se queda sin nada qué hacer.
La campaña inundará de mensajes alusivos al voto personal todos los rincones del país vallecaucano, vendiendo un claro mensaje de elegir muy bien a los que ocuparán los cargos más importantes del poder ejecutivo, como son los alcaldes y gobernadores, concejales y diputados.
La experiencia de los vallecaucanos en los últimos diez años ha sido lamentable y de ahí proviene la indiferencia en que ha caído la mayoría de la población. De donde se desprende la urgente necesidad de escoger muy bien a los aspirantes y al mismo tiempo de fortalecer el sistema democrático que nos rige, de lo contrario otros peores se tomarán el poder y ya no habrá “Santa Lucía que valga”.
Y para recuperar la confianza de los electores es necesario también que quienes aspiren sean hombres y mujeres probos, honestos y responsables, lejos de la jauría politiquera de oficio. El Valle del Cauca se cansó de la corrupción y la politiquería que no lo deja avanzar por los caminos del progreso y el desarrollo económico y social. ¡Basta ya!



