Una unidad de emprendimiento en la que además de capacitación se prepara al aprendiz para que elabore su propio proyecto de vida, es la que se desarrolla en la Casa de Protección del Menor Mundo Nuevo mediante el programa de panificación denominado Antojitos.
El proyecto nació hace diez años cuando los Clubes Rotario Tuluá y Tuluá El Lago programaron el primer desfile de las reinas elegidas en Cartagena y destinaron los recursos para su creación.
Desde entonces los panes, tostadas, buñuelos, pandebonos y tortas y pasteles para eventos especiales, son elaborados por las manos de los jóvenes pertenecientes al Centro de Educación Especial Tuluá y la misma Casa de Protección al Menor Mundo Nuevo, todo ello bajo la experta dirección del panificador Duverney Tamayo, con un vasta trayectoria y formación en el Sena.
El programa cuenta actualmente con 35 jóvenes de Mundo Nuevo y 20 del CEET quienes, en ho rarios distintos por su nivel formativo, acuden diariamente no solo a aprender sino a participar de la producción que sale de la pandería.
“Para nosotros es muy satisfactorio llegar a alguna cafetería o panadería a adquirir algo y encontrarnos que allí hay uno de nuestros estudiantes ya trabajando, indicativo de que nuestro propósito de formar personas productivas para la sociedad, se está cumpliendo” señala con orgullo Norha Elena Henao, directora de la Casa de Protección al Menor Mundo Nuevo.
Apoyos y proyectos
El proceso se inicia muy temprano cuando Tamayo se reune con los jóvenes a los que les correrponde el trabajo del día y, tras un rápido inventario de los pro-ductos a elaborar, comienza a preparar los ingredientes, entre ellos harina, mantequilla, leche, huevos y agua.
Para ello cuenta con la maquinaria adecuada, gran parte de ella estrenada recientemente, tales como un moderno horno rotatorio centrífugo con vaporizador, un cuarto de crecimiento, estufa, batidora, batidora mezcladora, cortadora, un cilindro, mesa de moldeo y un horno auxiliar, todo ello en acero inoxidable como lo exigen las normas higiénicas. Tanto los aprendices del CEET como los de la Casa del Menor, cuentan con el acompañamiento de los trabajadores del área sicosocial y algunos también con sus cuidadores quienes hacen parte del proceso de aprendizaje.
Una vez elaborados los productos, se inicia el plan de distribución que se hace a pie en las tiendas y panaderías cercanas a la Casa del Menor o en un pequeño carro tipo triciclo en el que se cubren las distancias mas largas y se hacen los domicilios.
Norha Elena Henao hace énfasis en el apoyo constante que le brinda al programa el Sena-Clem de Tuluá de donde le envían constantemente asesores y tutores para acompañar la capacitación que se brinda a los aprendices quienes, al terminar el curso, obtienen la certificación de la entidad.
De la misma manera han sido factores fundamentales en el éxito del programa de Antojitos los dos Clubes Rotarios de la ciudad al utilizar sus servicios para cuando hacen eventos especiales y requieren de productos de panadería como tortas y pasteles.
Finalmente la directora de la entidad de protección al menor anunció con alegría la reciente firma de un convenio con la Unidad Central del Valle, Uceva, para que los estudiantes en etapa de prácticas de Ingeniería Industrial vayan a la institución a cumplir con esa parte última de sus carreras.
Finalmente cursó invitación a los tulueños para que acompañen a la entidad en el Banquete Promundo Nuevo que tendrá lugar el 30 del presente mes de septiembre en el Club Colonial Comfenalco, para obtener recursos que les permitan mejorar sus instalaciones. El bono tiene un costo de $20 mil.




