La Secretaría de Bienestar Social del municipio trató de conciliar con la comunidad sin éxito. Por ello la institución se encuentra buscando otro lugar
En breve la finca situada en el corregimiento Aguaclara que había tomado como nueva base la Fundación Enmanuel, deberá ser desalojada. Heverth Villabón, su representante legal, deberá conseguir otro lugar para seguir trabajando en la resocialización de los drogadictos y personas de calle.
El rechazo de algunos miembros de la comunidad suscitó que la Fundación Enmanuel deba abandonar, en el curso de los próximos días, la nueva sede que había situado en el corregimiento Aguaclara, en los alrededores de la urbanización Obreros de Cristo.
La oposición se inició con la presunción ciudadana de que en el lugar, situado en el callejón El Diamante, funcionaría el denominado “marihuanódromo” que el alcalde Gustavo Vélez Román anunciara la semana pasada en la ciudad.
La especie fue rápidamente desvirtuada por el director de la Fundación Enmanuel, Heverth Villabón, señalando que se trató del traslado de su sede, situada entre Bocas de Tuluá y El Salto, para continuar con su programa de resocialización de drogadictos y habitantes de calle.
La situación se quiso conciliar en la noche del pasado martes, en el marco de una reunión entre las partes interesadas y con la presencia del secretario de Bienestar Social del municipio, Francisco Antonio Girón Ocampo.
“La decisión de la Administración Municipal es que, mientras haya conflicto con la comunidad, es preferible buscar otra sede y así se lo hicimos conocer a Hevert Villabón que deberá entonces buscar una nueva opción” precisó el funcionario.
La Fundación Enmanuel, con la Fundación Seres de Valor, son las encargadas de atender a esta población en el área rural brindándoles techo, comida y vestuario como una forma de atenuar sus dificultades y mejorar su calidad de vida.
“Este es un trabajo que demanda mucho esfuerzo porque Tuluá se ha convertido en refugio de muchas personas habitantes de calle por la imagen de caritativos que tenemos, al punto que, de acuerdo con nuestros censos, alrededor de 75 % de ellos han venido de otras ciudades y poco a poco estamos convenciéndolos para que retornen a su casas” puntualizó Girón Ocampo.




