por: El Tabloide · 17 agosto, 2015
Como extraído del cuento de hadas de los hermanos Grimm, este durmiente contemporáneo no tuvo ningún reparo en extender su colchón, ortopédico por demás, en pleno día en el centro de la Plaza Cívica Boyacá y hacer una prolongada siesta ante la mirada entre complaciente y atónita de quienes pasaban por allí.
Este es apenas un botón de muestra de lo que sucede cada día en este lugar, referente de la ciudad y que otrora fuera sitio de descanso y sano esparcimiento para muchos tulueños.
Lo grave de la situación es que, a pesar de ocurrir a unos cuantos metros de la alcaldía municipal, nadie se da por enterado y los hechos, muchos de ellos ilegales, siguen desarrollándose allí y nadie hace nada.
El llamado es para la Patrulla del Espacio Público, que ya está operando de nuevo, para que haga rondas periódicas.




