Ciudadelas ¿Un fracaso?

Con sobresaltos se inició el año escolar en Guadalajara de Buga y las noticias no son alentadoras, hay una considerable reducción de la...

Captura de pantalla 2016-02-07 a las 11.08.55Con sobresaltos se inició el año escolar en Guadalajara de Buga y las noticias no son alentadoras, hay una considerable reducción de la población escolar en algunas de las instituciones educativas públicas, tanta, que la misma secretaria de educación, Lorenza Santos, ha tenido que salir a buscar estudiantes para matricularlos en los desocupados colegios de la ciudad.

En términos reales no oficiales se sabe que en la llamada Ciudadela Educativa Colegio Académico el número de estudiantes que no llegaron a matricularse está por los ochocientos, es decir, casi la mitad de los que terminaron el año anterior, que fueron aproximadamente dos mil, una cifra alarmante que requiere una explicación concreta, real, sin cortinas de humo que difuminen la realidad.

El caso del Académico es cuando menos paradójico, toda vez que ese fue el modelo a mostrar por la administración de Suárez Vargas, donde el gobierno nacional hizo una cuantiosa inversión en infraestructura y donde se auguraba un nuevo modelo pedagógico que revolucionaría la educación en Buga y el Valle del Cauca, ¿qué pasó?

Hay respuestas de toda naturaleza para tratar de explicarse el fracaso del Académico, como tuve oportunidad de expresarlo en columna anterior, esta institución educativa no asoma entre las primeras dos mil de Colombia, su rendimiento académico es más que deplorable, nadie quiere tener un hijo estudiando en un colegio malo.

Se habla de improvisación y politiquería en el manejo de las horas extras que se necesitaron para completar la jornada escolar única, la del todo el día, la escogencia de esos docentes no se hizo con la rigurosidad que el caso ameritaba y la apremiante campaña electoral necesitaba clientela, también el asunto de los alimentos (desayuno y almuerzo) dieron mucho que decir por su mala calidad.

En ese diseño hay mucho de improvisación y voluntarismo, el camino al infierno está sembrado de buenas intenciones, reza el adagio popular.

Hay otras instituciones educativas castigadas con la deserción escolar como la Manuel Antonio San clemente, sin rector, y el ITA, que está estrenando patinódromo de talla internacional, pero de estudiantes, nada.

Lo más extraño de estas dos instituciones es que sus sedes principales se encuentran en el corazón mismo de los sectores más populares de la ciudad, con una densidad poblacional considerable.

Para demostrar que en asuntos de educación el ladrillo y el cemento sobran, las instituciones educativas San Vicente y Tulio Enrique Tascón, sin ninguna inversión en infraestructura de consideración, son las más requeridas por los padres de familia, tienen sobre cupo, un indicador infalible para medir la calidad de la educación que allí se imparte.

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