por: El Tabloide · 27 julio, 2015
BUGA. Dos personas muertas, entre ellas una mujer, es el resultado de una incursión sicarial registrada en la mañana del martes en el barrio Balboa, al norte de la Ciudad Señora, según informaron las autoridades del Primer Distrito.
De acuerdo con las informaciones suministradas por las autoridades, las víctimas de los sicarios fueron identificadas en las diligencias de inspección de los cuerpos como Héctor Martín Becerra Silva y Yasmín Garzón González de 30 y 29 años de edad respectivamente.
La acción sicarial se perpetró hacia las diez de la mañana en el interior de una vivienda ubicada en la calle 32 con carrera 11 del sector antes enunciado.
Las informaciones indican que dos hombres que se movilizaban en una motocicleta de alto cilindraje dieron varias vueltas por el sector y cuando se percataron de la presencia de su objetivo decidieron poner en marcha el plan para asesinarlo.
Cuando el reloj marcó la hora indicada el parrillero de la motocicleta descendió de ella e ingresó a la vivienda donde se adelantaban unas remodelaciones estructurales, desenfundó un arma automática calibre nueve milímetros y empezó a disparar contra la humanidad de Becerra Silva, propinándole varios impactos de bala en diferentes partes del cuerpo que le causaron la muerte de manera instantánea.
Una de las balas perdidas se alojó en el cuerpo de Garzón González, una mujer que se encontraba en otro extremo de la vivienda realizando sus quehaceres.
Gravemente herida y una vez huyeron del lugar los homicidas, la trasladaron hasta la sala de urgencias del hospital Divino Niño donde falleció como consecuencia de la lesión ocasionada por el proyectil que le afectó órganos vitales.
Las informaciones recolectadas por los investigadores que asumieron el caso señalan que el occiso había llegado hace unos días a Buga para trabajar en las obras de construcción que se adelantan en el conjunto residencial de Uninorte y había rentado un cuarto en la vivienda donde se escenificaron los hechos.
Hasta el momento las autoridades tratan de establecer cuáles pudieron haber sido las causas que rodearon este hecho de sangre.
Por su parte Yasmín Garzón González, quien se convierte en una víctima inocente, deja dos hijos huérfanos y los mejores recuerdos a su familia por haber sido una persona tranquila, alegre, amable servicial y ante todo una persona entregada a su familia.





