Toro. El pasado domingo en la madrugada, cuando una patrulla de la policía llegó al establecimiento público de razón social El Tablazo para solicitar el cierre del mismo por el horario, se encontró con la presencia de varios menores de edad en el interior del lugar.
Ante el requerimiento, los asistentes se exaltaron por la aprensión de los menores y el cierre del lugar, lo que desató una asonada contra los policiales.
En el grupo de uniformados que llegaron al establecimiento se encontraba una mujer, quien resultó con lesiones de consideración en varias partes del cuerpo.
Los manifestantes en su gran mayoría jóvenes, quienes impedían la acción de la policía, los atacaron con todo elemento que a su paso encontraban, por lo que la patrulla debió resguardarse e intentar proteger sus vidas.
Los desadaptados sociales que adelantaban la asonada incineraron una de las motocicletas de la Policía Nacional y dañaron la otra en las que se movilizaban los uniformados.
En la revuelta un joven resultó herido levemente por una bala que le interesó el hombro del brazo izquierdo, señala el reporte oficial.
Llamado al orden
Por su parte las autoridades municipales hicieron un llamado a la ciudadanía para que acaten las disposiciones establecidas en pro de una sana convivencia ciudadana y donde se trata de proteger la integridad de los menores de edad.
“Hemos iniciado las investigaciones respectivas, ya tenemos la identidad de varios de los jóvenes que participaron de esta asonada, al igual que varios adultos y serán requeridos por las autoridades para que respondan por los daños causados a los bienes del Estado, por la alteración del órden público y las lesiones de los uniformados” señaló el coronel Fernando Murillo Orrego comandante de la Policía del Valle del Cauca.
En un consejo de seguridad realizado por las autoridades de esta población el pasado lunes, se determinó que las medidas de cierre se mantendrán y el horario extendido por las festividades decembrinas no se le otorgará a los comerciantes ante la falta de compromiso con las disposiciones de ley ante la presencia de menores en los establecimientos.
La situación fue calificada como un acto vandálico y de irrespeto no sólo a la autoridad sino tambien a la ciudadanía toresana, quienes han permitido que esta población sea considerada como la ciudad cordial del Valle del Cauca, señaló la secretaria de gobierno Leidi Rivera Echeverry.







