Papá, que corta palabra
pero que inmensa a la
vez, siempre tuviste la
capacidad de protegernos de lo peor y de solucionar cualquier inconveniente; diste todo
por nosotros, nos hicis
te entender el valor de
la vida y de la familia.
Nos enseñaste a cami
nar cuando éramos niños y de tus manos agarrados dimos nuestros primeros pasos… hoy que caminamos por el rumbo de la vida, vamos por ella aferrados a tus ejemplos y consejos.
Son dos años de su partida y en su recuerdo celebraremos una eucaristía solemne en la parroquia del barrio Las Américas, el día 12 de junio a las 6 pm. Agradecen por su asistencia, su señora esposa, hijos y nietos.



