¿Sabía que la Feria de Cali nació hace 70 años después de una tragedia?

Cali vuelve a enfrentarse a una tragedia y, nuevamente, la ciudad busca transformar el dolor en una oportunidad para levantarse. La coincidencia no pasa desapercibida: el terremoto del pasado 10 de agosto ocurrió apenas tres días después de cumplirse 70 años de la explosión del 7 de agosto de 1956, una tragedia que marcó para siempre la historia de la capital del Valle.

Aquel desastre, provocado por la explosión de varios camiones cargados con dinamita en el sector de la calle 25, dejó miles de víctimas y una ciudad sumida en el luto. Sin embargo, un año después nació la Feria de la Caña de Azúcar, un evento creado para devolverle a Cali el entusiasmo, reunir a sus habitantes y contribuir a la recuperación económica y social.

La primera Feria se realizó en 1957 y durante 40 días llevó música, desfiles, espectáculos, actividades culturales y encuentros a distintos espacios de la ciudad. Fue, en medio de una profunda tragedia, una forma de comenzar a reconstruir el ánimo de los caleños.

Setenta años después, la historia vuelve a tener un capítulo inesperado.

Tras el terremoto del 10 de agosto, que dejó más de 150 personas fallecidas y afectaciones en diferentes sectores, el alcalde Alejandro Éder confirmó que Cali tendrá Feria este año, pero con un propósito especial: recordar a quienes perdieron la vida, acompañar a las familias afectadas y contribuir a la reactivación económica de la ciudad.

La celebración buscará combinar la memoria con la esperanza. Según el mandatario, habrá espacios destinados a homenajear a las víctimas y a acompañar a una ciudad que todavía atraviesa una etapa de reconstrucción.

La apuesta recuerda precisamente el origen de la Feria: Cali también utilizó la cultura y la celebración para levantarse después de una tragedia.

Ahora, siete décadas después, la ciudad vuelve a mirar hacia esa historia. La Feria de Cali 2026 no solo será una fiesta de fin de año; pretende convertirse en un espacio para honrar la memoria, sanar heridas y ayudar a que la economía caleña vuelva a ponerse en movimiento.

Éder invitó además a los caleños que viven fuera de la ciudad, a visitantes nacionales y extranjeros a programar su llegada para fin de año y acompañar a Cali en este nuevo proceso de recuperación.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *