Aunque la estructura resistió el terremoto del pasado 10 de agosto y no colapsó, el deterioro acumulado por el paso de los años habría provocado un mayor debilitamiento en algunas partes de la construcción, aumentando el riesgo para quienes transitan por el sector.
La zona se encuentra acordonada con cintas de peligro, pero algunas personas continúan pasando cerca de la vivienda, pese a la advertencia.
El llamado a los tulueños es a respetar el acordonamiento, mantenerse alejados y evitar transitar por debajo o junto al balcón, mientras las autoridades realizan la inspección correspondiente.
La prevención es clave para evitar que el deterioro de esta estructura termine provocando un accidente.



