Para esto dejó el peso colombiano como la moneda mas fuerte de la región (dólar barato) el desempleo en el nivel más bajo del siglo y con una inflación plenamente controlada pese a que el Banco de la República subió con animos saboteadores la tasa de interés.
Con Petro llegó al poder el otro país, el historicamente invisibilizado que supo verse reinvindicado en las reformas sociales (agraria, laboral, pensional y en educación) y el salario mínimo vital y móvil.
Pero los titulares de los medios corporativos de comunicación seguirán insitiendo en el robo de la UNGRD (que ciertamente existió y del cual se aprovechó la derecha para ganar las elecciones regionales de 2023, pero que fue mucho menor frente a los escándalos de los anteriores gobiernos) y los líos personales de Petro en la casa de Nariño.
Van a seguir en su tónica porque su propósito es lavarle la imagen a Abelardo De la Espriella (ADLE) de cara a lo que se viene con su gobierno algorítmico y camandulero, además de traidor a su tutor Uribe, en el que nos van a intentar meter una tributaria que gravará la canasta familiar, y desmontar los logros sociales como el bono pensional del cual ya dijeron en su mentira patológica que no hay recursos para seguirlo pagando, mientras se endeuda al país con el consenso de Washington, para que los gringos y los sionistas vengan por nuestros recursos naturales y nos inunden con su industria armamentistica que se presentará como inversión extranjera, que por supuesto dejará muertos que se usarán como trofeos en su lucha fracasada contra el narcoterrorismo. Ojalá el panorama fuera distinto.
Lo cierto es que Petro y su gobierno del cambio trascenderá, como lo expuso un artīculo de la BBC inglesa (https://www.bbc.com/mundo/articles/c62e8z37p3zo) y de seguro solo será un “hasta pronto”



