por: El Tabloide · 28 septiembre, 2015
El propietario de esta carretilla y el de la motocicleta ignoran que los andenes fueron construidos para que las personas pudieran movilizarse sin el temor de que los automotores los atropellen y sin pena alguna estacionaron sus vehículos encima del andén sin importarles un ápice la suerte que pudieran correr sus conciudanos. Mas triste aún, ninguna autoridad tomó los correctivos del caso a pesar de que la anomalía se presentó en la calle 27 entre carreras 31 y 32, una vía arteria muy concurrida. ¿Estaremos arando en el desierto?






