Las políticas de prevención sobre enfermedades provenientes de las aguas estancadas parece que no han llegado al estadio Doce de Octubre, escenario administrado por el Instituto Municipal de la Recreación y el Deporte, Imder, organismo local adscrito como entidad descentralizada al municipio de Tuluá.
Las llantas de la gráfica se encuentran a la intemperie desde hace varios meses a un costado del estadio y, con las lluvias caídas, han ido acumulando agua que nadie, ni los mismos vigilantes del escenario, se han percatado de vaciar para erradicar los vectores precursores de cualesquiera de los virus existentes.




