Según el índice Big Mac, en Colombia hoy se pagan multas de tránsito, con precio ajustado al dólar, es decir, precio internacional.
Pero la población en general o sea de la clase media hacia abajo, percibe un salario base conocido como el salario mínimo legal vigente el cual es el mismo salario que recibía una empleada de servicio doméstico en Estados Unidos en 1911.
Claro que hay personas que trabajan más de ocho horas al día y aún no alcanzan a recibir dicho nivel salarial. El índice Big Mac fue creado por la prestigiosa revista The Economist en 1986 con el fin de reflejar la teoría sobre la paridad del poder adquisitivo entre diferentes países, y observar si una determinada divisa está a la alza o a la baja frente a las demás mediante el precio establecido de la hamburguesa Big Mac de Mc Donald’s, en los distintos países.
Luego entonces, cualquier persona comprende que los costos de los bienes y servicios sean ajustados al precio internacional porque gran parte de ellos son importados, pero lo que sí cuesta trabajo entender es el por qué del precio de las multas de tránsito establecidas por el honorable Congreso de la República acordes a la economía del estado de New York cuando allá el poder adquisitivo es cuatro veces mayor que la economía de la población existente en Colombia.
Si la Constitución de 1991 dice en uno de sus artículos que “todos tienen derecho a un mínimo vital”, para aquellos que se ven forzados a entregar todo su salario por una calamidad en un retén al verse multado hoy en día, entonces se podría entender que dicha persona es despojada de ese mínimo vital con el que pagaría renta, y compraría alimento para su familia.
En fin, se podría pensar que el código de tránsito es una ley contraria a lo que manda la Constitución Nacional, sin embargo, y aunque quienes deben evaluar esta posible ley son el mismo Senado, la Corte Constitucional de la República ya debería haberla derogado u ordenado su reforma.
Mientras tanto, el país seguirá viendo cómo la gente expresa su inconformismo ante una ley que sobrepasa su capacidad económica, con expresiones anarquistas como la quema de su propio vehículo y otras actitudes de rebeldía o de impotencia o más bien de protesta.
j.c.sanmond@gmail.com




