Durante el evento se discutió de ética, normas de aseguramiento y control de calidad.
“Los contadores públicos son garantes de la fe pública y como tal deben tener muy firmes sus principios éticos; solo de esa manera se podrían mejorar los indicadores de corrupción que se puedan dar en algunas empresas”.
La contundente afirmación fue vertida esta semana en Tuluá por el Presidente del Consejo Técnico de la Contaduría en Colombia, Wilmar Franco Franco, quien fungió como invitado especial a la VI Semana del Contador Público que celebró en sus instalaciones la Universidad del Valle, sede local.
Aseguró que el rol del contador en una empresa debe estar regido por los estándares internacionales que los rigen y por ello su reto inmediato es construir y mejorar sus propias capacidades profesionales.
“Hoy tenemos un código de ética, unas normas de aseguramiento, normas de control de calidad, elementos que están al servicio de los profesionales de la contaduría puesto que un uso adecuado de estos estándares mejoran los niveles de corrupción del país” agregó.
Según los indicadores internacionales, Colombia ocupa actualmente el puesto 90 en el mundo en materia de corrupción, aunque este indicador no necesariamente tiene que ver con el ejercicio de la contaduría.
Franco Franco señaló que es importante determinar los roles de una empresa puesto que el contador no es coadministrador y por ello no se le puede mirar como responsable de los actos de corrupción que allí se registren.
Uno de los desafíos importantes que tienen hoy los contadores, según el presidente de la agremiación nacional, es cómo mejorar sus condiciones profesionales para evitar las presiones que ejercen sobre ellos desde las directivas empresariales por su manejo en lo fiscal.
El evento contó con la presencia de un número importante de profesionales de la contaduría tanto de Tuluá como de la región.




