La acción sicarial se perpetró a la altura de la calle 21 con carrera 15 en las afueras de un establecimiento de apuestas.
En hechos que son materia de investigación por parte de las autoridades del Primer Distrito de Policía, sujetos desconocidos atacaron a bala un hombre en una de las calles del barrio Divino Niño de Buga el jueves de la semana pasada.
De acuerdo con las informaciones judiciales, la acción sicarial se perpetró a la altura de la calle 21 con carrera 15 en las afueras de un establecimiento de apuestas.
El reloj marcaba las seis de la tarde de ese jueves 22 de diciembre cuando Víctor Manuel Sanclemente Alegrías llegaba al lugar antes citado a realizar una diligencia de carácter personal; allí fue sorprendido por los antisociales, quienes sin mediar palabra alguna le dispararon en varias oportunidades dejándolo gravemente herido.
De inmediato fue auxiliado y trasladado hasta el hospital San José donde los facultativos realizaron ingentes esfuerzos para salvarle la vida pero no lo lograron.
El deceso de Sanclemente Alegrías, de 40 años de edad, se produjo el viernes de la semana pasada al no superar los tratamientos a los cuales era sometido, pues los proyectiles afectaron órganos vitales.
Las informaciones recolectadas en el lugar de los hechos por parte de los investigadores del caso señalan que en el justo momento en el que era atendido el infortunado hombre, los dos sicarios llegaron al punto de apuestas donde el parrillero descendió con una pistola en su mano, situación que permitió que fuera informada de inmediato a las autoridades por los mecanismos de seguridad del lugar.
Ahora las autoridades analizan las informaciones recolectadas en el lugar de los hechos y además analizan las imágenes de cámaras de seguridad ubicadas en el sector para determinar la identidad de los sica-rios, las características de la motocicleta y así mismo establecer los móviles que originaron este hecho de violencia en la Ciudad Señora.
Se conoció además que Víctor Manuel Sanclemente Alegrías se desempeñaba en el oficio de mototaxista, conocido ampliamente en el barrio La Concordia donde residía junto a su familia.
“Siempre lo conocimos como una persona amable tranquila sin problemas, un hombre servicial y nunca manifestó que tuviera problema alguno que pudiera afectar su vida de esta manera” señaló uno de sus allegados.
