Esta semana sucedió un hecho insólito en la transversal 12, a la altura del CAI ubicado en ese sector.
Un volquete ro que llevaba en su vehículo una carga de estiércol de ganado, quizás por el exceso del material orgánico, regó por toda la vía gran parte del mismo y, cuan do los vecinos le llamaron la atención, sin ningún reparo, hizo caso omiso a la situación y huyó dejando a los ciudadanos con el problema por lo que debieron pagar de su propio bolsillo la recogida.
Infortunadamente nadie tomó las placas del vehículo porque habría sido el sujeto ideal para la aplicación del comparendo ambiental.
Al indolente ciudadano se le podría aplicar el dicho popular de que uno muestra en la calle lo que es en su casa.




