Los casi seiscientos mil votos obtenidos para la Cámara de Representantes por el Pacto Histórico en el Valle del Cauca no solo le permitió a ese partido elegir seis curules de trece, también indican como este departamento dio un giro a la izquierda que no se puede desconocer, también en la última encuesta de Atlas Intel se muestra una inclinación de más del cincuenta por ciento del electorado hacia la opción de Iván Cepeda, el candidato de todas las tendencias de la izquierda legal o no, aunque en esta ocasión, para las presidenciales, el abogado Abelardo De La Espriella le pisa los talones y con tendencia a superarlo.
Pero la pregunta que muchos se hacen es por qué un departamento como el Valle del Cauca, donde los indicadores de necesidades básicas insatisfechas son menores respecto de otras regiones de Colombia, decidió votar a una tendencia política -el petrismo- oferente de humo, corrupción y mentiras como forma de administrar la nación.
En cuatro años de gobierno no ejecutó una sola vivienda para familias pobres del Valle, tampoco construyó una sola obra de infraestructura al servicio de las comunidades, al contrario, decidió enterrar el Tren de Cercanías, cerrando el paso a la urgente comunicación de la zona metropolitana de Cali para facilitarle la vida a los caleños y municipios vecinos como Palmira, Jamundí y Yumbo.
También enterró la carretera Mulaló-Loboguerrero, obra donde se recortaría distancia con el Pacífico y desembotellaría la vía Buga-Buenaventura,donde hoy, por culpa de los bloqueos mantiene más cerrada que abierta, un desastre administrativo del gobierno Petro, generando miles de millones de pesos en pérdidas al sector productivo.
Pero no es solo es el listado de obras canceladas, hoy el servicio de salud pública se deterioró y mientras muchos vallecaucanos madrugan a hacer colas interminables para pedir una cita médica, o reclamar un medicamento negado, en esa misma cola muchos ciudadanos gritan su voto por Cepeda, en un alarde de masoquismo autodestructivo sin precedentes en la historia política de la nación.
La lógica ciudadana indicaría un voto respuesta: a mejor servicio de gobierno, apoyo electoral, no al contrario. Es un fenómeno nada político, su explicación se encuentra por el lado de la sociología, donde se estudia de manera sistemática la sociedad humana, sus conductas, tan extrañas como la que hoy se vive en el Valle del Cauca.
