La búsqueda de la excelencia en la educación oficial es una tarea prioritaria para el gobierno que tiene la responsabilidad enorme de impartir el conocimiento apropiado a los estudiantes de básica primaria, y desde luego, hoy más que nunca es apremiante estar atentos al desenvolvimiento de esta población en el sector rural. En este sentido se ha creado la jornada única que pretende disminuir la pérdida de tiempo, aliviar el presupuesto familiar y por supuesto mejorar en alto grado la calidad de la educación, tema que es el nudo gordiano para docentes, gobierno y padres de familia, involucrados en la formación del sector estudiantil.
Es por lo tanto una buena noticia la iniciativa de la presente administración, a través de la secretaría del ramo, dar inicio a la implementación de la primera etapa de la jornada única, empezando por el sector rural, que es una prioridad nacional, si se tiene en cuenta que fundamentalmente se trata de impedir la migración masiva del campesino a la ciudad, que solo ha conseguido agigantar los cordones de miseria en cada capital del país.
Serán 40 sedes pertenecientes a 11 instituciones educativas ubicadas en la zona baja, media y alta del municipio, como también se escogió la institución técnica Juan María Céspedes en la zona urbana, con una cobertura de 3800 estudiantes y una inversión municipal de 426 millones de pesos. Es un esfuerzo loable del gobierno, luego de adelantar análisis sobre las necesidades del alumnado en esta etapa de su formación académica y especialmente en el campo colombiano, para nuestro caso en un amplísimo sector que necesita atención oficial con urgencia.
La problemática educativa en el país está sobrediagnosticada, sin embargo los resultados en el sector oficial no son los mejores comparados con lo que se imparte en el privado, y desde luego, prima el factor presupuestal, el paro de maestros hace pocos días así lo ha demostrado, porque el gobierno central no ha podido asignar un presupuesto amplio y suficiente para atender a la población estudiantil, docentes y personal administrativo.
La implementación de la jornada única es un intento más del gobierno por acertar en este complejo problema que redunda en el futuro de la nación, ya que sin educación es imposible avanzar hacia el pleno desarrollo económico y social.
Y está muy bien, que en este municipio se haya comenzado por los campesinos, porque en dos jornadas como se hacen los estudiantes actualmente, es una verdadera pesadilla y se presentan demasiadas dificultades, dadas las condiciones geográficas del terreno, y al mismo tiempo al ofrecer el almuerzo gratuito a los educandos se supera una de las limitantes para un crecimiento integral, como lo es la ausencia de un equilibrio nutricional para cada persona.
Igualmente se espera que esta nueva modalidad sirva para que los alumnos no se lleven las tareas para su casa en donde en muchas ocasiones son los padres de familia quienes deben resolverlas, y por supuesto, poco a poco van aprendiendo a conocer cuáles son sus fortalezas intrínsecas, para escoger una carrera profesional o técnica.
Ciertamente que estamos ante un cambio profundo en la forma del aprendizaje que se ha podido establecer gracias a la globalización, cuando se conocen metodologías en otros países que han dado resultados positivos en este serio tema de la educación, ya que actualmente además de saber qué es lo que se debe estudiar, se debe conocer para qué se imparten estos mismos conocimientos.
Comenzar la jornada única por el campesinado es un acierto desde todo punto de vista, aunque le salgan críticos al sistema, es lo que tenemos y lo mejor que puede ofrecer el gobierno actual. Demos un tiempo y con mucha paciencia para esperar los resultados, que ojalá sean los mejores.



