De acuerdo con expertos en salud, uno de los signos relacionados con la enfermedad de Paget de la mama —una forma poco frecuente de cáncer que afecta el pezón— es la aparición de comezón constante, acompañada de enrojecimiento, descamación, ardor o alteraciones en la piel.
Entre los síntomas que pueden generar alerta también se encuentran la presencia de costras, secreciones anormales, pezón invertido, cambios en la textura de la piel o la aparición de bultos en el seno. En algunos casos, estas manifestaciones pueden presentarse incluso antes de detectar una masa palpable.
Los especialistas señalan además que la inflamación de ganglios en la axila o cerca de la clavícula puede ser otra señal de advertencia, ya que el sistema linfático suele reaccionar ante la presencia de la enfermedad.
Otra variante poco común, pero más agresiva, es el cáncer de mama inflamatorio. Esta forma de la enfermedad puede provocar aumento repentino del tamaño del seno, sensación de calor, dolor, enrojecimiento y una apariencia similar a la “cáscara de naranja” en la piel.
Los médicos insisten en que no toda picazón o cambio en el pezón significa necesariamente cáncer. Sin embargo, recomiendan consultar con un profesional de la salud cuando las molestias persisten, reaparecen con frecuencia o están acompañadas de secreciones, inflamación o modificaciones visibles en la mama.
La detección temprana continúa siendo uno de los factores más importantes para mejorar el pronóstico y las posibilidades de tratamiento exitoso.