Según especialistas consultados por medios nacionales, desde mediados de abril se han registrado casos de personas entre los 28 y 35 años que presentaron obstrucciones vasculares poco comunes para su edad, algunas de ellas con riesgo de amputación.
El médico Julián Camilo Vargas Roa explicó que este tipo de afectaciones normalmente se presentan en pacientes de edad avanzada o con enfermedades como hipertensión y diabetes. Sin embargo, en estos casos los jóvenes presentaban un fuerte vasoespasmo, es decir, un cierre severo de las arterias provocado por sustancias químicas.
Aunque los pacientes lograron ser estabilizados y no se reportaron amputaciones, los expertos advierten que la situación es altamente preocupante por las posibles secuelas permanentes.
Las investigaciones apuntan al consumo de tusi, una droga sintética cuya composición se ha vuelto impredecible. De acuerdo con análisis realizados en Colombia, esta sustancia puede contener mezclas de ketamina, MDMA, cocaína, cafeína, paracetamol y otros compuestos químicos, dependiendo del lote y del lugar donde sea fabricada.
Especialistas también alertaron sobre la posible presencia de sustancias veterinarias como el levamisol y la xilacina, componentes que podrían estar relacionados con los daños vasculares detectados en los pacientes.
Además de los problemas circulatorios, médicos han documentado casos de jóvenes consumidores de tusi con graves afectaciones cardíacas, incluyendo daños en válvulas del corazón que incluso han requerido cirugías de reemplazo.
Organizaciones como Échale Cabeza señalaron que el consumo de esta droga ha crecido considerablemente en ciudades como Medellín y advirtieron que sus efectos reales siguen siendo impredecibles debido a la variedad de sustancias con las que está siendo adulterada.