El detenido fue identificado como Abel Stiven Carabalí, un caleño de 30 años que tuvo paso por procesos futbolísticos relacionados con el Deportivo Cali y que ahora es investigado por un crimen que habría estado ligado al narcotráfico y al crimen organizado.
De acuerdo con la Fiscalía chilena, Carabalí habría integrado una banda dedicada al tráfico de drogas en territorio chileno y sería presuntamente uno de sus líderes. Junto a él también fue detenido otro ciudadano colombiano de 51 años.
El crimen ocurrió el pasado 12 de abril en un edificio de la comuna de Estación Central, en Santiago de Chile. Días después, tras el reporte de un incendio en la zona de Curacaví, las autoridades encontraron un cadáver parcialmente calcinado y decapitado.
Según los investigadores, la víctima presentaba múltiples heridas provocadas antes de su muerte y junto al cuerpo fueron hallados una Biblia y un cargamento de cocaína, elementos que para la Fiscalía representarían una posible “marca” relacionada con estructuras criminales.
“Previo a la decapitación, tuvo varias heridas cortopunzantes innecesarias, si es que el objetivo era matarlo. La forma en que lo presentan, lo dejan, lo queman, lo distribuyen, dejan la Biblia al lado de su cabeza, claramente es una marca delictual del crimen organizado”, relató el fiscal del caso durante una de las audiencias.
Uno de los elementos clave dentro de la investigación son imágenes de cámaras de seguridad donde se observa a Carabalí movilizando un carro de carga en el que presuntamente transportaba el cuerpo de la víctima. Posteriormente, con ayuda de otro colombiano que trabajaba como taxista, habrían trasladado los restos hasta la cuesta Zapata, donde finalmente fueron incinerados.
Las autoridades chilenas también confirmaron que durante operativos posteriores fueron incautados 19 kilos de droga, cuatro armas de fuego y armamento que simulaba fusiles de guerra.
Actualmente, ambos capturados permanecen en prisión preventiva mientras avanzan las investigaciones. Además, la Fiscalía confirmó que otros dos integrantes de la organización criminal ya fueron identificados, aunque continúan prófugos.