Quince barrios de la ciudad fueron afectados por la tempestad de esta semana.
Unidades de los cuerpos de socorro del municipio tuvieron que emplearse a fondo al caer la tarde del miércoles tras el fuerte aguacero que, si bien no produjo víctimas, dejó daños en algunas viviendas de los 15 barrios afectados y la caída de ocho árboles en distintos puntos de la Villa de Céspedes. La situación más complicada se vivió en el barrio Escobar donde, como sucedió hace 20 años, el agua penetró a las casas y acabó con sus enseres. El foramen dejado por la rotura, a mediados de año, del muro construído en el pasado, dejó pasar cientos de metros cúbicos de agua lluvia, anegando vías y viviendas a su paso. La situación había sido anunciada por Centroaguas, al ser derribado el muro, pero su advertencia no fue atendida y hoy se viven las consecuencias.













