Las autoridades confirmaron que uno de los sobrevivientes ya fue rescatado durante la noche del viernes, mientras equipos especializados continúan trabajando para evacuar a los otros cuatro hombres que siguen bajo tierra.
Según las investigaciones, los cinco ingresaron a la cueva buscando posibles yacimientos de oro, pero un fuerte aguacero provocó una inundación súbita que bloqueó la salida y dejó atrapado al grupo en cámaras internas del sistema subterráneo.
La misión de rescate ha sido catalogada como extremadamente riesgosa debido a las difíciles condiciones dentro de la cueva. Buzos especializados deben atravesar estrechos pasadizos inundados, algunos de apenas 60 centímetros de ancho, con agua helada y visibilidad casi nula.
Los rescatistas han tenido que entrenar a los hombres atrapados para usar equipos de buceo y desplazarse sujetándose de buzos expertos que los guían en medio de la oscuridad.
Además del grupo de aldeanos, las autoridades indicaron que otras dos personas habrían ingresado previamente a la cueva y aún permanecen desaparecidas. Las labores de búsqueda para ubicarlas continuarán este sábado.
En las afueras de la cueva permanecen ambulancias, policías y equipos de emergencia listos para atender a los sobrevivientes una vez logren salir del complejo sistema subterráneo.