Especialistas explicaron que el cerebro puede interpretar la incertidumbre y la tensión política como una amenaza constante, activando respuestas de alerta en el organismo. Según Angie González Ahumada, directora de Sana Mente, “el cuerpo no diferencia entre una amenaza física y una amenaza emocional sostenida”, por lo que el sistema nervioso permanece en estado de alerta.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran irritabilidad, taquicardia, cansancio, dolor de cabeza, tensión muscular y alteraciones del sueño. Los expertos advierten además que revisar compulsivamente redes sociales y noticias políticas aumenta la ansiedad y la saturación mental, fenómeno conocido como “infoxicación”.
“El principal indicador de alerta aparece cuando la política invade la vida diaria y la persona ya no logra desconectarse”, señaló la especialista.
Investigaciones citadas por expertos también relacionan este tipo de estrés con dificultades para dormir, agotamiento emocional y afectaciones en las relaciones familiares y sociales, especialmente cuando las discusiones políticas se vuelven constantes.
Para evitar afectaciones emocionales, recomiendan limitar el consumo de información política, seleccionar fuentes confiables, evitar discusiones agresivas y realizar actividades que ayuden a disminuir el estrés, como caminar, respirar lentamente, alejarse de las pantallas y retomar hobbies o espacios de tranquilidad.
Los especialistas insistieron en que participar e informarse sobre la situación del país es importante dentro de una democracia, pero advirtieron que la coyuntura electoral no debe terminar afectando la salud mental ni el bienestar personal.