Caída libre

¿Usted qué espera del próximo alcalde? me preguntó un ciudadano mientras hacia la fila para pagar en un supermercado de cadena y la...

Cahuca¿Usted qué espera del próximo alcalde? me preguntó un ciudadano mientras hacia la fila para pagar en un supermercado de cadena y la verdad estuve tentado a usar la respuesta que la madre de Facundo Cabral le dio a un presidente argentino cuando este le dijo : “Sara, dígame cómo puedo ayudarle” y la señora con la franqueza de los sureños solo atinó a decir “con que no me joda es suficiente”. Esta sería mi respuesta.

Que el próximo alcalde sepa entender que hay proyectos e iniciativas del mandato que expirará el 31 de diciembre de 2015 que deben continuar y ser terminadas tales como las obras finales de la transversal 12 en lo que tiene que ver con la conexión de esta vía con la doble calzada en el sector de Rancho Panorama. La política pública social queda trazada luego de pasar el filtro del Concejo Municipal y los ajustes al POT, documento que habrá de ser el detonante del desarrollo de Tuluá en los próximos años.

El próximo alcalde o alcaldesa debe liderar un cambio en el pensamiento de los tulueños y que tenga claro que la cultura ciudadana no se consigue con asignar recursos a campañas pasajeras que solo extinguen el presupuesto pero al final es poco lo que dejan en el inventario de los tulueños, pues nos seguimos portando como trogloditas en muchos escenarios.

Deseo que el nuevo mandatario o mandataria le de la posibilidad a la ciudadanía de contar con entes de control (Personería y Contraloría) autónomos con funcionarios que no sean de bolsillo para que las acciones de seguimiento sean reales y efectivas en defensa de la ciudadanía.

Qué bueno sería que el alcalde o alcaldesa elegido el 25 de octubre renunciara a conformar las coaliciones amañadas en el Concejo Municipal y mejor todavía que los que resulten electos en esa célula coadministradora de nuestro territorio actuaran independiente y dejaran de ser los comodines que desde el día uno del mandato se entregan al ejecutivo y durante cuatro años se la pasan aprobando a pupitrazo limpio lo que llega a sus curules.

Pero lo que mas deseo es tener un alcalde o alcaldesa que entienda que el poder es efímero y que no se deje obnubilar por este pues termina yendo en contravía de todo lo que anunció.

Un gobernante que escuche a sus amigos, pero no a los aduladores que le hacen creer que todo marcha de maravilla y que acate el sentir de sus contradictores que no serán pocos, pero que en ocasiones tienen la percepción real de lo que pasa en su entorno.

Pero lo que mas deseo es que el elegido o elegida el próximo domingo sea temeroso de Dios y que entienda que no se mueve la hoja de un árbol sin Su santa anuencia y que el poder y la gloria le pertenecen a Él.

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