Las autoridades adelantan las diligencias de ley para tratar de establecer cuáles fueron los móviles que rodearon este nuevo doble homicidio en la ciudad.
La relativa calma que se vivía en esta ciudad se vio interrumpida en la noche del pasado sábado, luego de que sujetos motorizados accionaran sus armas de fuego en contra de dos personas que se encontraban en una de las zonas verdes del barrio Bosques de Maracaibo, al noroccidente de la ciudad.
Este doble homicidio alteró el orden público en el municipio, pues en menos de una semana otro hecho similar se presentó en el barrio La Santa Cruz donde una pareja fue ultimada.
En esta oportunidad las víctimas fueron identificadas por las autoridades que adelantaron las diligencias de ley como John Anderson Berrío Bastidas y Arley Cardona García, de 25 y 20 años de edad respectivamente.
El primero recibió varios disparos de arma de fuego que impactaron en diferentes partes del cuerpo y que le afectaron órganos vitales. Falleció cuando era trasladado al hospital municipal Rubén Cruz Vélez.
Entre tanto, la segunda víctima fue auxiliada y llevada hasta esta misma casa de salud, desde la cual los galenos debieron remitirla por su gravedad hacia la clínica San Francisco, donde minutos después falleció ante la gravedad de las heridas recibidas.
De acuerdo con las informaciones de las autoridades, la acción sicarial se presentó a la altura de la manzana 23 en inmediaciones a la piscina del barrio Bosques de Maracaibo.
El reloj marcaba las diez de la noche cuando dos hombres en una motocicleta, uno de ellos afrodescen-diente, llegaron hasta el lugar donde se encontraban los dos amigos y les dispararon con un arma.
Una vez lograron su cometido emprendieron la huida del lugar de los hechos sin dejar rastro alguno.
De inmediato, el lugar se atestó de personas que llegaban a presenciar lo que estaba sucediendo en esta zona de la ciudad.
Familiares de Cardona García señalaron que nunca les había manifestado que tuviera algún inconveniente o fuera víctima de amenazas.
“Él trabajaba de manera independiente, era amante a la música, le gustaba cantar y siempre fue un buen hijo” señalaron sus familiares, tras indicar que adelantaba las gestiones para ingresar a culminar el bachillerato.
Entre tanto allegados a Berrío Bastidas indicaron que este hombre era natural de San Vicente del Caguán y desde hacía cerca de tres años se encontraba radicado en la Villa de Céspedes. Se desempeñaba en el oficio de mototaxista, indicaron finalmente.
Las autoridades adelantan las diligencias de ley para tratar de establecer cuáles fueron los móviles que rodearon este nuevo doble homicidio en la ciudad.





