por: El Tabloide · 9 febrero, 2016
La vida nos ha enseñado que ser periodista no es llegar a una universidad y recibir, por decreto o no, un título que lo acredite como tal. Realmente como dicen las Escrituras “Muchos son los llamados, pero pocos son los elegidos”. Y, es que el periodismo es un apostolado que se inicia con la búsqueda de la verdad y con el enorme sentimiento de libertad… de libertad de emisión del pensamiento.
Periodista es ser una persona humana con sentimientos, con visión, con errores. Un hombre o una mujer que lleva en sus espaldas la responsabilidad de informar de los hechos que ve, que escucha y que no pocas veces padece tales como el calor, el hambre, el frío, la explotación, la discriminación, el dolor, la tristeza, y en fin, cualesquiera de los sentimientos y padecimientos que existen en la humanidad, pero quien ante la impotencia sólo encuentra como válvula o mecanismo de escape, su expresión.
Su trabajo no es intangible, se refleja en las páginas de los medios de comunicación impresa, en el manejo de las imágenes de los medios televisados, en sus locuciones radiofónicas, en sus noticias, en sus comentarios, en sus artículos, en sus reportajes y en todos los géneros periodísticos existentes hoy y por descubrirse y acuñarse mañana.
Ser periodista es hablar y escribir la verdad, haberse casado con ella y vivir para ella.
¡Feliz día!
Guillermo Reyna Allan



